Solía ser sumisa sobre el colchón hasta que el tiempo y el sudor me enseñaron que un el orgasmo puede llegar justo cuando yo quiero que llegue si invertimos los papeles.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Diseño original por Gio | Adaptación a Blogger por Blog and Web
2 comentarios:
me gusta...
derepente hay que atreverse a la "innovación"... cuando ya el pudor no zozobra tanto
me llegó... hasta lo más hondo del ser.
Publicar un comentario en la entrada